La función de Foro Mundial de Ciencia, Innovación y Emprendimiento (WFSIE) es una iniciativa global transformadora comprometida con redefinir la relación entre la ciencia y la sociedad mediante el uso de resultados científicos para impactar a las comunidades, resolver problemas urgentes e impulsar agendas de desarrollo. WFSIE fue fundada por la profesora Amal Amin, profesora de Polímeros/Nanotecnología en el Centro Nacional de Investigación de Egipto, en 2024, inspirada en debates con actores de todo el mundo de diversas organizaciones y redes, para servir como plataforma global para la innovación, la gestión de la investigación y el emprendimiento, forjando un futuro donde la ciencia construya un ecosistema integrado, multidisciplinario y transdisciplinario en respuesta a los desafíos globales más urgentes de la actualidad.
WFSIE está impulsada por Science for Humanity – Global Society, Women in Science Without Borders y Traces & Dreams AB. Estas organizaciones comparten la convicción de que el mundo necesita urgentemente nuevos espacios donde el conocimiento, la ética, la creatividad y la cooperación se unan para imaginar y construir futuros sostenibles. Juntas, estas organizaciones aportan una vasta experiencia global y perspectivas locales para cocrear un foro que no solo conecta el conocimiento con la aplicación, sino que también fomenta la innovación inclusiva, transdisciplinaria y centrada en el ser humano.
WFSIE se basa en la convicción de que los desafíos de nuestro tiempo exigen no solo innovación, sino también imaginación, cooperación, la valentía de construir juntos y alianzas equitativas. Mediante este enfoque transdisciplinario y centrado en el ser humano, WFSIE saca la ciencia del laboratorio, la innovación y el emprendimiento de la mentalidad de lucro, y los introduce en una nueva narrativa de futuros compartidos.
Además, la WFSIE reconoce el papel de la diplomacia científica y las alianzas globales equitativas como herramientas vitales para la paz, el fomento de la confianza y la resiliencia. En un mundo dividido y con riesgos planetarios, la ciencia puede servir de puente entre países, culturas y conflictos, propiciando un diálogo abierto, alianzas equitativas y soluciones compartidas.